Había una vez un coronavirus que no podía parar de bailar. Sus patas y su cuerpo redondo se movían siempre al compás de cualquier música que sonase. Por eso le llamaban coronavirus danzante. "Adelante, adelante, coronavirus danzante", le decían sus amigos, otros virus sin corona que envidiaban su arte. Un día coronavirus danzante se despertó con una idea en la cabeza. No le gustaba andar por ahí causando enfermedad, así que contagiaría sus ganas de bailar. Y así fue como poco a poco llegó la pandemia del baile y la gente danzaba por las calles mientras el viento se llevaba lejos las mascarillas...
Había una vez un coronavirus que no podía parar de bailar. Sus patas y su cuerpo redondo se movían siempre al compás de cualquier música que sonase. Por eso le llamaban coronavirus danzante.
ResponderEliminar"Adelante, adelante, coronavirus danzante", le decían sus amigos, otros virus sin corona que envidiaban su arte.
Un día coronavirus danzante se despertó con una idea en la cabeza. No le gustaba andar por ahí causando enfermedad, así que contagiaría sus ganas de bailar. Y así fue como poco a poco llegó la pandemia del baile y la gente danzaba por las calles mientras el viento se llevaba lejos las mascarillas...
Su zapatilla
ResponderEliminarcada pata del COVID,
qué maravilla.
Barras y barros
ResponderEliminary todos POBLEMÁTICOS.
Qué hacemos, Mar.
Siempre una barra
ResponderEliminarpuede ser salvavidas
en un naufragio.
En adelante
ResponderEliminarborrón y cuento nuevo
que invente Mar.
Mares de virus
ResponderEliminarcon muchas zapatillas
Pisando fuerte.
Clara y Mar