domingo, 5 de junio de 2022

La cantante bailarina de Marelín

...empezaron a asomar entre los pinos hocicos y colas

Era extraño que de buenas a primeras desaparecieran las ardillas del Monte de Gibralfaro. Al principio no se le dio demasiada importancia-sería algo pasajero, cuestión de días- pero pasaba el tiempo y al no haber rastro de ellas la gente empezó a preocuparse y ponerse triste. Menos mal que los vecinos del lugar conocían a Mar, la cantante y bailarina, amante de estos animales, que con sus melodías y danzas era capaz de muchas cosas imposibles. Su voz era tan irresistible para las ardillas que en cuanto empezó a cantar comenzaron a asomar entre los pinos hocicos y colas. Bajaban rápido por los troncos de los árboles. No lo podían evitar. Atraídas por la belleza. Mar bailaba y cantaba camino del castillo y detrás las ardillas iban formando una fila larga muy cerca unas de otras, como la de los ratones del flautista de Hamelín. A un lado del sendero, sentada sobre el tocón de un pino recién talado, una pareja de enamorados esperaba con nueces en la mano el paso de las ardillas. Llevaban días echándolas de menos. Cómo se alegraron de verlas. Muchas comieron de sus manos. Ya era hora, después de tanto tiempo.

3 comentarios:

  1. ¿QUÉ SERÁ LO CONTRARIO DE UNA ARDILLA?,
    muy seria Sara entonces preguntó;
    y Mar, muy alegre: ¡CUCARACHILLA!

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    1. Mar parece conocer esta historia. Tras ducharse, al ponerse su albornoz amarillo, el abuelo notó unas cosquillas en el hombro desnudo. Una cucaracha. El hombro era de un hombre que arrojó a la bañera cucaracha y albornoz, lo sacudió en la terraza de la cocina, cayó la cucaracha y aquí no ha pasado nada.

      En cambio, Mar, tu abuela… Nada más ver una cucaracha, su mente se vuelve tan de gallina como la piel; a veces hasta pone un huevo, algo inconveniente en sus paseos por el Parque o baños en la playa. Una alergia muy particular. Solo oír la palabra CUCARACHA y a tu abuela, eso dice ella, se le punza tanto la piel que nota plumas de distintos colores a punto de salirle por piernas, muslos y brazos. Contra tan molestos síntomas la Niña Sabia, curandera de Marbella, le ha recetado continua visión de ardillas en pinos o camuflas, sin monjes; y que sentada en un tocón reciente de pino, oiga los cantos y vea los bailes de una niña de 7 u 8 años. Y en eso estamos. Esperando niña y ardillas.

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  2. Mar, Marita, Marelin, Maremoto…
    Y en esta canción de cuna, MARETA.

    https://www.youtube.com/watch?v=FMMbkmtyVRQ

    CANÇO DE BRESSOL. De nuevo esta canción de cuna para Mar, siete años y medio. Oyéndola dormirán tranquilos tus últimos peluches: las 59 ardillas... Manzaneta, muy bien en su olivo con los camaleones. Como ves el abuelo exagera mucho, pero tú me dibujas muy graciosa con plumas saliéndome por los brazos. Del albornoz con cucaracha, él te escribirá algo en su correo, con el enlace a la bonita canción de cuna catalana para que pinchándolo puedas oírla, sin dormirte. Un beso grande.

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