Para que no se le enredara decidió convertir su larga cabellera en muchos triángulos de colores. Así no se tenía que peinar por las mañanas sino sólo lavarlos con agua y jabón para que estuvieran más brillantes. Azules, amarillos, verdes, naranjas, las figuras-pelo causaron sensación en su barrio por donde le gustaba pasear al sol con sus gafas redondas.
...y en su cabeza crecieron más y más triángulos, tantos que se acabó llenando la habitación y después la casa y más tarde el edificio. Los triángulos brotaban sin parar como una cabellera sin fin, hasta que invadieron la calle, el barrio, la ciudad entera. La gente sea asomaba a las terrazas y no daba crédito a lo que veía. Todo tenía un brillo nuevo.
Y lo que nunca sospechó la gente del barrio es que el SEÑOR TRIANGULADO de Mar, que parece ciego, recuerda al cantante José Feliciano ... y que como dice un proverbio latino: "El ciego nunca juzga por colores".
Te pongo por aquí Mar, una canción del cantante que se parece tanto al señor de tu dibujo. A papá y a mamá les gustaba mucho.
El intruso anónimo, Mar, es tu abuela, que aprovecha para variarlo un poco.
Y lo que nunca sospechó la gente del barrio es que el SEÑOR TRIANGULADO de Mar, que parece ciego, era el cantante José Feliciano... Y que como dice un proverbio latino: "El ciego nunca juzga por colores".
Te pongo por aquí Mar, una canción del cantante que se parece tanto al señor de tu dibujo. A papá y a mamá les gustaba mucho.
Una pregunta, Mar, para el Señor Triangulado: ¿ERES CIEGO, COMO JOSÉ FELICIANO?
El Señor Feliciano fue padre de Felicidad. De ella se cuenta que siendo muy niña (de cuatro años), tras ir al cuarto de baño y volver a la cocina una mañana le dijo:
–PAPÁ, YO SIENTO LA CABEZA REDONDA CUANDO HAGO CACA Y DESPUÉS CUANDO NO SIENTO NADA, TENGO LA CABEZA CUADRADA.
Mamá le ayudó a ponerse la mochila y al Tamo Coné que se fue. Ese día tocaba explicar la E.
Para que no se le enredara decidió convertir su larga cabellera en muchos triángulos de colores. Así no se tenía que peinar por las mañanas sino sólo lavarlos con agua y jabón para que estuvieran más brillantes. Azules, amarillos, verdes, naranjas, las figuras-pelo causaron sensación en su barrio por donde le gustaba pasear al sol con sus gafas redondas.
ResponderEliminarSÓLO CON AGUA Y JABÓN
ResponderEliminar─coincidieron Ana y Mar─.
ES LA MEJOR SOLUCIÓN.
Y tumbándose en el suelo:
¡SÓLO CON AGUA Y LIMÓN!
─gritó entonces un abuelo.
...y en su cabeza crecieron más y más triángulos, tantos que se acabó llenando la habitación y después la casa y más tarde el edificio. Los triángulos brotaban sin parar como una cabellera sin fin, hasta que invadieron la calle, el barrio, la ciudad entera. La gente sea asomaba a las terrazas y no daba crédito a lo que veía. Todo tenía un brillo nuevo.
ResponderEliminarY lo que nunca sospechó la gente del barrio es que el SEÑOR TRIANGULADO de Mar, que parece ciego, recuerda al cantante José Feliciano ... y que como dice un proverbio latino: "El ciego nunca juzga por colores".
ResponderEliminarTe pongo por aquí Mar, una canción del cantante que se parece tanto al señor de tu dibujo. A papá y a mamá les gustaba mucho.
https://www.youtube.com/watch?v=-VLhhHm1CDA
El intruso anónimo, Mar, es tu abuela, que aprovecha para variarlo un poco.
ResponderEliminarY lo que nunca sospechó la gente del barrio es que el SEÑOR TRIANGULADO de Mar, que parece ciego, era el cantante José Feliciano... Y que como dice un proverbio latino: "El ciego nunca juzga por colores".
Te pongo por aquí Mar, una canción del cantante que se parece tanto al señor de tu dibujo. A papá y a mamá les gustaba mucho.
https://www.youtube.com/watch?v=-VLhhHm1CDA
Una pregunta, Mar, para el Señor Triangulado:
ResponderEliminar¿ERES CIEGO, COMO JOSÉ FELICIANO?
El Señor Feliciano fue padre de Felicidad. De ella se cuenta que siendo muy niña (de cuatro años), tras ir al cuarto de baño y volver a la cocina una mañana le dijo:
–PAPÁ, YO SIENTO LA CABEZA REDONDA CUANDO HAGO CACA Y DESPUÉS CUANDO NO SIENTO NADA, TENGO LA CABEZA CUADRADA.
Mamá le ayudó a ponerse la mochila y al Tamo Coné que se fue. Ese día tocaba explicar la E.