Os quería decir que se ha ampliado el proceso de las Poseidillas y ahora existen más:
LA AGOBIADA LA EXTRAÑADA LA REÍDA Y y LA POSEIDILLA → (hablaba muy rápido)”
En la cocina del PALO ayer volvimos a leer tu escrito.
Negras sobre blanco, tus palabras no le gustan mucho al petirrojo pero sí a la abubilla. Quizá por la rima: reídas y poseidillas las abubillas.
Antes del Palo, Mar, en Gibralfaro dimos de comer a una de las dos ardillas que correteaban; incluso por la carretera, con peligro de ser aplastadas por algún gran autobús lleno de turistas. Nos hicimos ver por la ardilla y vimos que era muy mansa. Cada vez que de nuestras manos cogía un trozo de nuez, ascendía a un pino distinto, con toda la ligereza del mundo, como podrás imaginar. No lo enterraba, se lo comía y bajaba a por más. No estuvo mal.
Pero hoy, al santo del día. Según ABC, “en este jueves 10 de octubre de 2024 la iglesia católica festeja el santo de Cerbonio de Populonia, Claro de Nantes, Eulampio de Nicomedia, Gereón y compañeros, Juan de Bridlington, Paulino de Rochester, Pinito de Cnosos, Eulampia de Nicomedia, Tanca de Ramerude y Telquilde de Jouarre . Aunque el día de hoy es conocido por San Tomás de Villanueva y con el que la religión católica hace homenaje a personas en España?”.
¿Claro de Nantes, Eulampia o Eulampio de Nicomedia, Pinito de Cnosos, Tanca de Ramerude…? Al fin, Mar, nos hemos quedado con Cerbonio de Populonia, un obispo del siglo IV; de cuando las invasiones bárbaras: guerras en Italia entre góticos y bizantinos, vándalos de Vandalucía dañando el norte de África, etc.
Qué curiosa la historia de San Cerbonio: que quisiera decir la misa desayunado y fuera del horario normal; Totila, rey de los ostrogodos, con la manía de que un oso matara a Cerbonio; que domase gansos salvajes a los que tuviera que despedir con la señal de la cruz; que en Roma, una mañana al amanecer Cerbonio entrara en la cámara del papa Vigilio "y lo despertara de la cama. Entonces le preguntó al Papa si no oía cantar a los ángeles; Vigilio respondió que sí había oído algo parecido. Cerbonio fue a decir misa y Vigilio le dio permiso para decir su misa a cualquier hora de la mañana que le agradara”…
Hoy, Santa CALIXTA, nombre que en griego significa LA MÁS BELLA.
La abuela ─setenta y tres años y tres días─ y el abuelo este lunes quieren darte un abrazo, marino, de NIÑA DE CASI DIEZ.
Con un poema de otra estadounidense a quien al pavo real, al pavón, prefería el petirrojo. O PECHIRROJA (Fabiana Castellani): THE ROBIN.
EN ESPAÑOL, ITALIANO E INGLÉS.
Tan vacía, Tan serena La Pechirroja su nido guarda, sus alas prueba No conoce la Ruta Pero a su ingenio acude Para alcanzar la rumoreada Primavera — No pide el sol en todo su Esplendor — No pide del aire su Favor Sin migas, sin hogar, sólo una cosa pide — Los pichoncitos que perdió
*
Completamente vuoto, completamente immobile, Il Pettirosso ripone il suo Nido, e prova le sue Ali. Non conosce la Via, Ma mette in atto il suo Ingegno Per raggiungere la vociferata Primavera — Non chiede Mezzogiorni — Non chiede Vantaggi Senza molliche e senza dimora, ha una sola richiesta — Gli Uccellini che ha perso
*
Quite empty, quite at rest, The Robin locks her Nest, and tries her Wings. She does not know a Route But puts her Craft about For rumored Springs — She does not ask for Noon — She does not ask for Boon, Crumbless and homeless, of but one request — The Birds she lost —
El miércoles pasado. Temprano. “¡Buen día ─ BUEN DÍA!”. La abuela al mirar por la ventana. Porque LLOVÍA. [O lo que es lo mismo: BUEN DÍA al cuadrado, con un 2 pequeñito arriba a la derecha, como sabes]. Y vivan cifras y letras y letras y cifras.
Tu abubilla, Mar, qué bien dibujada está. O lo que es lo mismo, MAR Y LA ABUBILLA, QUÉ BIEN DIBUJADAS ESTÁN.
¿Sabías que, según el diccionario de la RAE, la abubilla es “DE OLOR FÉTIDO Y CANTO MONÓTONO”? En una de sus reuniones semanales, un académico quiso variar un poco la redacción: MAL OLOR, y no “fétido”, y el canto, BUEN BÚ-BÚ en lugar de "monótono". «DESDE ESTAS AULAS, A LA BUENA ABUBILLA, ¡PUPA NINGUNA!». Así acabó su intervención. En ello están.
Te copiamos entero lo que dice la Academia por ahora. Lo demás no está mal.
“ABUBILLA
Del latín UPUPELLA, diminutivo de UPŭPA.
1. Femenino. Pájaro insectívoro, del tamaño de la tórtola, con el pico largo y algo arqueado, un penacho de plumas eréctiles en la cabeza, el cuerpo rojizo y las alas y la cola negras con listas blancas, como el penacho, y de olor fétido y canto monótono.
SINÓNIMO: upupa.”
Un buen abrazo nuestro de los tuyos.
Por correo, la abuela te manda la foto de internet que ya conocerás de una abubilla alimentando en vuelo a sus dos guacharrillos.
Acercándonos a tus diez años, Mar, DOS CUENTOS DE JUAN, alumno de tu abuela en el curso 2000-2001.
DOS CUENTOS DE JUAN (10 AÑOS)
« ¿POR QUÉ EL MAR ES SALADO?
En un país no más lejos que la India vivía una chica llamada Lidia Sánchez Guzmán. Esta chica era pobre. La puerta de su casa se sujetaba con una piedra.
Un día se le apareció una viejecita con una bolsa de pana, y le dijo:
—Cuando quieras pedir alguna cosa tienes que decir: “Bolsa querida, para mí...”. Y cuando quieras parar tienes que decir: “Basta ya, Alcalámela”.
La chica se fue corriendo a su casa y pronunció las palabras mágicas. Antes de que se diera cuenta tenía de todo.
La bolsa se la dio a un marinero y el marinero se fue a navegar. Y dijo: “Bolsa, para mí...”, y pensó: “Sal”. Y cuando terminó no se acordaba de la fórmula para dejar de echar sal.
Y la bolsa sigue y sigue echando sal.
Así que, por eso, el mar es todo salado. »
***
« EL COCODRILO, LA NUBE Y LA MONTAÑA SOLITARIA
Érase una vez una nube y un fuerte viento. El fuerte viento dijo:
—Nube, ¿quieres venirte conmigo?
Y la nube dijo:
—Sí.
El fuerte viento la llevó al desierto y la dejó abandonada. Y vino un cocodrilo delgaducho y le dijo:
—Llevo andando por el desierto una semana y media.
Y dijo la nube:
—Sígueme.
Por allí iban, por el medio de la NADA... y a lo lejos ven un oasis con los árboles muertos y sin agua. Al lado había una montaña que no tenía nada de verde. La nube al ver esto se puso a llover cuatro días sin parar.
Y el desierto se convirtió en un oasis que lo cubrió del todo.
La Tierra aún rugía joven y bella en aquellos tiempos. La inmensidad de los océanos y de las vírgenes tierras era inigualable. Los reptiles, los animales ciclópeos de entonces hacían retumbar la aún caliente corteza. En este pavoroso marco empieza la narración.
Un tiranosaurio desgajó limpiamente la cabeza a un diplodocus, la introdujo en su boca y rugió satisfecho al sonar el chasquido de huesos rotos. El tiranosaurio no era demasiado grande, sólo uno más de los que poblaban la Tierra. Para distinguirlo llamémoslo Coloso.
Coloso miró al cielo intrigado por el agudo ruido que percibía. El destello se distinguió como un artefacto plateado y oscuro a la vez. Con indiferencia, Coloso volvió a la dura tarea de convertir en pedazos un pterodáctilo caído. Dentro del artefacto...
–Observa cuántas especies, Kurgens.
–Los veo, Sinclania, son realmente muy hermosos.
–¿Qué tal si cazáramos uno?
–Nunca, ya sabes que no se puede interrumpir ningún proceso vital sin permiso de caza.
Refunfuñando, la hembra de color azul se alejó cambiando al rojo y al verde con furia. Dejando a su pareja, fue hasta la sala de muerte, tomó uno de los múltiples tubos rayados que había y se lo echó al hombro. Abrió una escotilla de vacío, buscó un blanco apropiado, apuntó con el automático y conectó el disparo.
El fogonazo fue potente. Un haz luminoso bañó por completo a un tiranosaurio cercano. Sinclania esperó algún resultado, pero sus esperanzas fueron vanas. No ocurrió absolutamente nada. La nave salió de la atmósfera terrestre poco después. Coloso no lo supo nunca, pero el dolor de cabeza era simplemente que su cerebro estaba tomando proporciones mayores. Primero aumentó hasta el doble, el triple, hasta cinco veces se incrementó su volumen. Coloso rugió de satisfacción, se sentía pleno de poder. Coloso pensó, algo más allá del instinto animal, pensó con claridad.
Un stegosaurio, bastante atolondrado él, vagaba por las cercanías. Coloso lo miró con furia; estaba en su territorio. Deseó matarlo, su rabia aumentó y deseó con toda su fuerza despedazarlo. El stegosaurio rugió de dolor y luego se partió en varios pedazos ensangrentados. Coloso, satisfecho pero asustado, se preguntó sobre sí mismo, hizo un nuevo intento. Deseó que aquel triceratops que se recortaba en la lontananza rompiérase el cuello. Acto seguido el animal caía con el cuello partido por invisibles pero titánicas fuerzas. Coloso emitió algo parecido a una risa. Tomó conciencia de su poder, se sintió abrumado, pero su fuerte instinto animal que todavía perduraba, le obligó a concentrar todo su poder y a usarlo al instante. Se introdujo en un profundo trance. Los ciclópeos animales que poblaban el globo sintieron al tiempo un agudo dolor y luego, el frío acero de la muerte. Convulsiones recorrieron la espina dorsal de Coloso, su grandioso cerebro no cejaba en su trabajo. Una palabra retumbaba en su cabeza... ¡Evolución, evolución...!
Cayó a tierra, rugió. Convulsos movimientos y espasmos hicieron presa de él. Evolución... evolución...
Podrá parecer increíble. ¡Coloso se estaba transformando! Su figura se empequeñeció, redújose con celeridad, sus escamas se volvieron blandas y pálidas. Su interior se transformó en algo diferente, nuevo. Sobre el suelo, una pálida figura dormitaba. El hombre –antaño Coloso– descansaba.
P.D.: Ustedes pueden creerse o no creerse esta historia, me es lo mismo. A mí me gusta y punto.
Hola, Mar. Sigue José Luis. Y 1980-81. Con Celia al final.
CUENTOS DEL PASADO PERFECTO (II)
El hombre avanzó con su pesado animal a cuestas por el polvoriento sendero. Cada día era más difícil cazar. Los animales eran cada vez más listos, no se dejaban matar sin una dura lid o haciendo gala de una impresionante parafernalia de inteligencia y astucia. Miró a la figura que poco a poco se dibujaba en el vítreo horizonte. No mucho tiempo después, la figura distinguióse como otro hombre: sobre sus espaldas, no demasiado anchas, pesaba un hermoso venado, quizás más grande que el suyo. Los ojos se le enrojecieron, su boca babeó de rabia. Con agilidad avanzó hacia él, estaba totalmente cegado por la fiereza contenida. Con dos venados sobre su espalda y costado, tras de sí dejaba una muerta figura. Aquella noche toda su familia comió abundantemente, excepto Abel, que ya no volvería a comer. (DEUTERONOMIO, 7, 4-3)
POESÍA LOCA
La chaqueta negra relumbraba siniestra.
La siniestra chaqueta negra relumbraba.
Le negra siniestra relumbraba chaqueta.
La relumbraba siniestra negra chaqueta.
La relumbraba negra chaqueta siniestra.
Aunque la verdad es que era roja y no relumbraba. _________________________
Celia
ÍTACA
Soledad tranquila de sombras y sonidos. Perdidos en noches de crímenes intentamos salir del laberinto. Caminamos sobre algodón mojado cuando el viento sopla a espaldas del cristal. Almacenamos sonrisas para el caos final.
José Luis (Clotet Saldaña): Alumno de tu abuelo durante el curso 80 / 81 ¡del siglo pasado! El segundo año de vida de mamá. Y un poema de Celia "almacenando sonrisas", por si acaso.
Pedagogía y vida fueron juntas en el caso de tus abuelos; y lo mismo se repite con tus padres y tíos, no puede ser de otra manera; porque "la vida es buena, hermosa y verdadera", y no debemos traicionarla. Un poeta japonés escribió, hace ya mucho tiempo, un haiku que habla de lo verdadero como de una luz que cuando aparece compensa todas las oscuridades:
EN ESTE MUNDO, ENCIMA DEL INFIERNO VIENDO LAS FLORES.
PETIRROJO EUROPEO, ABUBILLA COMÚN... Día de vuelo de Mar en extraño pajarraco. Día de SAN PEDRO C.
¿C. de CRISÓLOGO? CRISO-LOGO: en griego, Oro-Palabra. San Pedro PALABRA DE ORO, pues.
El Pedro que sea, con todos los santos, músicos, poetas… trasladándote hasta el salón de El Palo; en cuya mesa hay tres cacharros portacacharritos con una palabra en cada cacharro.
Con las únicas ocho letras A A D E M O R S
que había en la barra, formamos ayer M A R E S O D A
También podía podía haber sido
M A R E S A D O
pero para ser la mejor adolescente del mundo, aún te faltan unos años.
Hemos buscado ODA en varios diccionarios de la RAE. Ya te seguiremos contando por aquí, y cara a tu FLEQUILLO VASCO.
Lo del flequillo, recordando a CONCHA MALLES, otra bisabuela tuya. ¿Son ocho en total? Ahí la vemos enfrente. En este salón de Cervantes 8. En una foto antigua descansando sobre otra de tu prima Ana. Aquí te esperan.
Qué bien, Mar. San Demetrio hoy 22, tu FLEQUILLO VASCO.
Tu flequillo vasco en presencia de tu bisabuela CONCHA MALLES. Con abrigo de verano en una foto que descansa sobre otra de ANA con traje de graduada. De origen vasco, esta otra bisabuela tuya vivió de niña en Málaga; por eso tu abuela y yo vinimos aquí.
Ya verás las dos fotos, Mar, PREADO y no PREHADA. HADA tú, ánimo, ánima, alma siempre tú. Para ti ─para ustedes, canarios y no canarios, nietos, biznietos y tataranietos─, el mejor prado, sin móviles ni automóviles. En lo posible.
Mañana, la palabra ODA en diccionarios antiguos o modernos. Ahora, Mar, tres de las canciones antiguas del desayuno; de la radio canadiense ANCIENTFM.COM Seguidas:
TÍTULO.─ NOCHES, NOCHES, BUENAS NOCHES, CANCIÓN SEFARDÍ CONJUNTO.─ Consorte Waverly DISCO.─ ¡Iberia!
LOS PÁJAROS DE VENUS Klaartje van Veldhoven/Seldom Sene Deleitarse con la música: canciones inglesas y música instrumental de los siglos XVI y XVII
VEN A TIERRA ALEGREMENTE Y PONTE LOS PANTALONES ALQUITRANADOS Consorte de Toronto 02 AUTOR.─ Desconocido
“Para los abuelos
ResponderEliminarABUELOS
Os quería decir que se ha ampliado el proceso de las Poseidillas y ahora existen más:
LA AGOBIADA
LA EXTRAÑADA
LA REÍDA Y
y LA POSEIDILLA
→ (hablaba muy rápido)”
En la cocina del PALO ayer volvimos a leer tu escrito.
Negras sobre blanco, tus palabras no le gustan mucho al petirrojo pero sí a la abubilla. Quizá por la rima: reídas y poseidillas las abubillas.
Antes del Palo, Mar, en Gibralfaro dimos de comer a una de las dos ardillas que correteaban; incluso por la carretera, con peligro de ser aplastadas por algún gran autobús lleno de turistas. Nos hicimos ver por la ardilla y vimos que era muy mansa. Cada vez que de nuestras manos cogía un trozo de nuez, ascendía a un pino distinto, con toda la ligereza del mundo, como podrás imaginar. No lo enterraba, se lo comía y bajaba a por más. No estuvo mal.
Pero hoy, al santo del día. Según ABC, “en este jueves 10 de octubre de 2024 la iglesia católica festeja el santo de Cerbonio de Populonia, Claro de Nantes, Eulampio de Nicomedia, Gereón y compañeros, Juan de Bridlington, Paulino de Rochester, Pinito de Cnosos, Eulampia de Nicomedia, Tanca de Ramerude y Telquilde de Jouarre . Aunque el día de hoy es conocido por San Tomás de Villanueva y con el que la religión católica hace homenaje a personas en España?”.
¿Claro de Nantes, Eulampia o Eulampio de Nicomedia, Pinito de Cnosos, Tanca de Ramerude…? Al fin, Mar, nos hemos quedado con Cerbonio de Populonia, un obispo del siglo IV; de cuando las invasiones bárbaras: guerras en Italia entre góticos y bizantinos, vándalos de Vandalucía dañando el norte de África, etc.
Qué curiosa la historia de San Cerbonio: que quisiera decir la misa desayunado y fuera del horario normal; Totila, rey de los ostrogodos, con la manía de que un oso matara a Cerbonio; que domase gansos salvajes a los que tuviera que despedir con la señal de la cruz; que en Roma, una mañana al amanecer Cerbonio entrara en la cámara del papa Vigilio "y lo despertara de la cama. Entonces le preguntó al Papa si no oía cantar a los ángeles; Vigilio respondió que sí había oído algo parecido. Cerbonio fue a decir misa y Vigilio le dio permiso para decir su misa a cualquier hora de la mañana que le agradara”…
https://es.wikipedia.org/wiki/San_Cerbonio_de_Populonia
Hola, Mar:
ResponderEliminarHoy, Santa CALIXTA, nombre que en griego significa LA MÁS BELLA.
La abuela ─setenta y tres años y tres días─ y el abuelo
este lunes quieren darte un abrazo,
marino, de NIÑA DE CASI DIEZ.
Con un poema de otra estadounidense a quien al pavo real, al pavón,
prefería el petirrojo. O PECHIRROJA (Fabiana Castellani): THE ROBIN.
EN ESPAÑOL, ITALIANO E INGLÉS.
Tan vacía, Tan serena
La Pechirroja su nido guarda, sus alas prueba
No conoce la Ruta
Pero a su ingenio acude
Para alcanzar la rumoreada Primavera —
No pide el sol en todo su Esplendor —
No pide del aire su Favor
Sin migas, sin hogar, sólo una cosa pide —
Los pichoncitos que perdió
*
Completamente vuoto, completamente immobile,
Il Pettirosso ripone il suo Nido, e prova le sue Ali.
Non conosce la Via,
Ma mette in atto il suo Ingegno
Per raggiungere la vociferata Primavera —
Non chiede Mezzogiorni —
Non chiede Vantaggi
Senza molliche e senza dimora, ha una sola richiesta —
Gli Uccellini che ha perso
*
Quite empty, quite at rest,
The Robin locks her Nest, and tries her Wings.
She does not know a Route
But puts her Craft about
For rumored Springs —
She does not ask for Noon —
She does not ask for Boon,
Crumbless and homeless, of but one request —
The Birds she lost —
https://vuelapalabra.com/la-melodia-del-petirrojo-en-cuatro-poemas-de-emily-dickinson/
Hola, Mar:
ResponderEliminarEl miércoles pasado. Temprano. “¡Buen día ─ BUEN DÍA!”. La abuela al mirar por la ventana. Porque LLOVÍA. [O lo que es lo mismo: BUEN DÍA al cuadrado, con un 2 pequeñito arriba a la derecha, como sabes]. Y vivan cifras y letras y letras y cifras.
Tu abubilla, Mar, qué bien dibujada está. O lo que es lo mismo, MAR Y LA ABUBILLA, QUÉ BIEN DIBUJADAS ESTÁN.
¿Sabías que, según el diccionario de la RAE, la abubilla es “DE OLOR FÉTIDO Y CANTO MONÓTONO”? En una de sus reuniones semanales, un académico quiso variar un poco la redacción: MAL OLOR, y no “fétido”, y el canto, BUEN BÚ-BÚ en lugar de "monótono". «DESDE ESTAS AULAS, A LA BUENA ABUBILLA, ¡PUPA NINGUNA!». Así acabó su intervención. En ello están.
Te copiamos entero lo que dice la Academia por ahora. Lo demás no está mal.
“ABUBILLA
Del latín UPUPELLA, diminutivo de UPŭPA.
1. Femenino. Pájaro insectívoro, del tamaño de la tórtola, con el pico largo y algo arqueado, un penacho de plumas eréctiles en la cabeza, el cuerpo rojizo y las alas y la cola negras con listas blancas, como el penacho, y de olor fétido y canto monótono.
SINÓNIMO:
upupa.”
Un buen abrazo nuestro de los tuyos.
Por correo, la abuela te manda la foto de internet que ya conocerás de una abubilla alimentando en vuelo a sus dos guacharrillos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAcercándonos a tus diez años, Mar,
ResponderEliminarDOS CUENTOS DE JUAN,
alumno de tu abuela en el curso 2000-2001.
DOS CUENTOS DE JUAN (10 AÑOS)
« ¿POR QUÉ EL MAR ES SALADO?
En un país no más lejos que la India vivía una chica llamada Lidia Sánchez Guzmán. Esta chica era pobre. La puerta de su casa se sujetaba con una piedra.
Un día se le apareció una viejecita con una bolsa de pana, y le dijo:
—Cuando quieras pedir alguna cosa tienes que decir: “Bolsa querida, para mí...”. Y cuando quieras parar tienes que decir: “Basta ya, Alcalámela”.
La chica se fue corriendo a su casa y pronunció las palabras mágicas. Antes de que se diera cuenta tenía de todo.
La bolsa se la dio a un marinero y el marinero se fue a navegar. Y dijo: “Bolsa, para mí...”, y pensó: “Sal”. Y cuando terminó no se acordaba de la fórmula para dejar de echar sal.
Y la bolsa sigue y sigue echando sal.
Así que, por eso, el mar es todo salado. »
***
« EL COCODRILO, LA NUBE Y LA MONTAÑA SOLITARIA
Érase una vez una nube y un fuerte viento. El fuerte viento dijo:
—Nube, ¿quieres venirte conmigo?
Y la nube dijo:
—Sí.
El fuerte viento la llevó al desierto y la dejó abandonada. Y vino un cocodrilo delgaducho y le dijo:
—Llevo andando por el desierto una semana y media.
Y dijo la nube:
—Sígueme.
Por allí iban, por el medio de la NADA... y a lo lejos ven un oasis con los árboles muertos y sin agua. Al lado había una montaña que no tenía nada de verde. La nube al ver esto se puso a llover cuatro días sin parar.
Y el desierto se convirtió en un oasis que lo cubrió del todo.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. »
Hoy, Mar,
ResponderEliminarSANTA LUCÍA.
1980-81
José Luis
CUENTOS DEL PASADO PERFECTO (I)
La Tierra aún rugía joven y bella en aquellos tiempos. La inmensidad de los océanos y de las vírgenes tierras era inigualable. Los reptiles, los animales ciclópeos de entonces hacían retumbar la aún caliente corteza. En este pavoroso marco empieza la narración.
Un tiranosaurio desgajó limpiamente la cabeza a un diplodocus, la introdujo en su boca y rugió satisfecho al sonar el chasquido de huesos rotos. El tiranosaurio no era demasiado grande, sólo uno más de los que poblaban la Tierra. Para distinguirlo llamémoslo Coloso.
Coloso miró al cielo intrigado por el agudo ruido que percibía. El destello se distinguió como un artefacto plateado y oscuro a la vez. Con indiferencia, Coloso volvió a la dura tarea de convertir en pedazos un pterodáctilo caído. Dentro del artefacto...
–Observa cuántas especies, Kurgens.
–Los veo, Sinclania, son realmente muy hermosos.
–¿Qué tal si cazáramos uno?
–Nunca, ya sabes que no se puede interrumpir ningún proceso vital sin permiso de caza.
Refunfuñando, la hembra de color azul se alejó cambiando al rojo y al verde con furia. Dejando a su pareja, fue hasta la sala de muerte, tomó uno de los múltiples tubos rayados que había y se lo echó al hombro. Abrió una escotilla de vacío, buscó un blanco apropiado, apuntó con el automático y conectó el disparo.
El fogonazo fue potente. Un haz luminoso bañó por completo a un tiranosaurio cercano. Sinclania esperó algún resultado, pero sus esperanzas fueron vanas. No ocurrió absolutamente nada. La nave salió de la atmósfera terrestre poco después. Coloso no lo supo nunca, pero el dolor de cabeza era simplemente que su cerebro estaba tomando proporciones mayores. Primero aumentó hasta el doble, el triple, hasta cinco veces se incrementó su volumen. Coloso rugió de satisfacción, se sentía pleno de poder. Coloso pensó, algo más allá del instinto animal, pensó con claridad.
Un stegosaurio, bastante atolondrado él, vagaba por las cercanías. Coloso lo miró con furia; estaba en su territorio. Deseó matarlo, su rabia aumentó y deseó con toda su fuerza despedazarlo. El stegosaurio rugió de dolor y luego se partió en varios pedazos ensangrentados. Coloso, satisfecho pero asustado, se preguntó sobre sí mismo, hizo un nuevo intento. Deseó que aquel triceratops que se recortaba en la lontananza rompiérase el cuello. Acto seguido el animal caía con el cuello partido por invisibles pero titánicas fuerzas. Coloso emitió algo parecido a una risa. Tomó conciencia de su poder, se sintió abrumado, pero su fuerte instinto animal que todavía perduraba, le obligó a concentrar todo su poder y a usarlo al instante. Se introdujo en un profundo trance. Los ciclópeos animales que poblaban el globo sintieron al tiempo un agudo dolor y luego, el frío acero de la muerte. Convulsiones recorrieron la espina dorsal de Coloso, su grandioso cerebro no cejaba en su trabajo. Una palabra retumbaba en su cabeza... ¡Evolución, evolución...!
Cayó a tierra, rugió. Convulsos movimientos y espasmos hicieron presa de él. Evolución... evolución...
Podrá parecer increíble. ¡Coloso se estaba transformando! Su figura se empequeñeció, redújose con celeridad, sus escamas se volvieron blandas y pálidas. Su interior se transformó en algo diferente, nuevo. Sobre el suelo, una pálida figura dormitaba. El hombre –antaño Coloso– descansaba.
P.D.: Ustedes pueden creerse o no creerse esta historia, me es lo mismo. A mí me gusta y punto.
Hola, Mar.
ResponderEliminarSigue José Luis.
Y 1980-81.
Con Celia al final.
CUENTOS DEL PASADO PERFECTO (II)
El hombre avanzó con su pesado animal a cuestas por el polvoriento sendero. Cada día era más difícil cazar. Los animales eran cada vez más listos, no se dejaban matar sin una dura lid o haciendo gala de una impresionante parafernalia de inteligencia y astucia. Miró a la figura que poco a poco se dibujaba en el vítreo horizonte. No mucho tiempo después, la figura distinguióse como otro hombre: sobre sus espaldas, no demasiado anchas, pesaba un hermoso venado, quizás más grande que el suyo. Los ojos se le enrojecieron, su boca babeó de rabia. Con agilidad avanzó hacia él, estaba totalmente cegado por la fiereza contenida. Con dos venados sobre su espalda y costado, tras de sí dejaba una muerta figura. Aquella noche toda su familia comió abundantemente, excepto Abel, que ya no volvería a comer. (DEUTERONOMIO, 7, 4-3)
POESÍA LOCA
La chaqueta negra
relumbraba siniestra.
La siniestra chaqueta
negra relumbraba.
Le negra siniestra
relumbraba chaqueta.
La relumbraba siniestra
negra chaqueta.
La relumbraba negra
chaqueta siniestra.
Aunque la verdad es que
era roja y no relumbraba.
_________________________
Celia
ÍTACA
Soledad tranquila de sombras y sonidos.
Perdidos en noches de crímenes
intentamos salir del laberinto.
Caminamos sobre algodón mojado
cuando el viento sopla a espaldas del cristal.
Almacenamos sonrisas para el caos final.
José Luis (Clotet Saldaña): Alumno de tu abuelo durante el curso 80 / 81 ¡del siglo pasado! El segundo año de vida de mamá. Y un poema de Celia "almacenando sonrisas", por si acaso.
ResponderEliminarPedagogía y vida fueron juntas en el caso de tus abuelos; y lo mismo se repite con tus padres y tíos, no puede ser de otra manera; porque "la vida es buena, hermosa y verdadera", y no debemos traicionarla. Un poeta japonés escribió, hace ya mucho tiempo, un haiku que habla de lo verdadero como de una luz que cuando aparece compensa todas las oscuridades:
EN ESTE MUNDO,
ENCIMA DEL INFIERNO
VIENDO LAS FLORES.
PETIRROJO EUROPEO, ABUBILLA COMÚN... Día de vuelo de Mar en extraño pajarraco. Día de SAN PEDRO C.
ResponderEliminar¿C. de CRISÓLOGO? CRISO-LOGO: en griego, Oro-Palabra.
San Pedro PALABRA DE ORO, pues.
El Pedro que sea, con todos los santos, músicos, poetas… trasladándote hasta el salón de El Palo; en cuya mesa hay tres cacharros portacacharritos con una palabra en cada cacharro.
Con las únicas ocho letras
A A D E M O R S
que había en la barra, formamos ayer
M A R E S O D A
También podía podía haber sido
M A R E S A D O
pero para ser la mejor adolescente del mundo, aún te faltan unos años.
Hemos buscado ODA en varios diccionarios de la RAE. Ya te seguiremos contando por aquí, y cara a tu FLEQUILLO VASCO.
Lo del flequillo, recordando a CONCHA MALLES, otra bisabuela tuya. ¿Son ocho en total? Ahí la vemos enfrente. En este salón de Cervantes 8. En una foto antigua descansando sobre otra de tu prima Ana. Aquí te esperan.
MAR / ES / ODA
ResponderEliminarsobre
MAR / ES / ADO
Qué bien, Mar. San Demetrio hoy 22, tu FLEQUILLO VASCO.
ResponderEliminarTu flequillo vasco en presencia de tu bisabuela CONCHA MALLES. Con abrigo de verano en una foto que descansa sobre otra de ANA con traje de graduada. De origen vasco, esta otra bisabuela tuya vivió de niña en Málaga; por eso tu abuela y yo vinimos aquí.
Ya verás las dos fotos, Mar, PREADO y no PREHADA. HADA tú, ánimo, ánima, alma siempre tú. Para ti ─para ustedes, canarios y no canarios, nietos, biznietos y tataranietos─, el mejor prado, sin móviles ni automóviles. En lo posible.
Mañana, la palabra ODA en diccionarios antiguos o modernos. Ahora, Mar, tres de las canciones antiguas del desayuno; de la radio canadiense ANCIENTFM.COM Seguidas:
TÍTULO.─ NOCHES, NOCHES, BUENAS NOCHES, CANCIÓN SEFARDÍ
CONJUNTO.─ Consorte Waverly
DISCO.─ ¡Iberia!
LOS PÁJAROS DE VENUS
Klaartje van Veldhoven/Seldom Sene
Deleitarse con la música: canciones inglesas y música instrumental de los siglos XVI y XVII
VEN A TIERRA ALEGREMENTE Y PONTE LOS PANTALONES ALQUITRANADOS
Consorte de Toronto 02
AUTOR.─ Desconocido
Las hadas saben entenderlo todo.
Hola, PREADO:
ResponderEliminarDescansen diccionarios y hasta odas
hoy.
«Relato de un niño: “Ayer había un pavo real casi a mi lado.”»