Parece que Bubieta, siguiendo su costumbre, se había escapado una noche de estas de la casa de Tenerife; salió por la ventana, y voló hacia Málaga; cuando llegó al puerto vio muchos gatos y un gran yate...¡era el Octopus!; allí había quedado con Ana; de las travesuras que hicieron prefieren guardar el secreto.
Bubieta, Bubieta,
ResponderEliminarque no paras quieta.
Parece que Bubieta, siguiendo su costumbre, se había escapado una noche de estas de la casa de Tenerife; salió por la ventana, y voló hacia Málaga; cuando llegó al puerto vio muchos gatos y un gran yate...¡era el Octopus!; allí había quedado con Ana; de las travesuras que hicieron prefieren guardar el secreto.