Pues sí, los peluches ya estaban más que hartos del mogollón de follones que Ana estaba armando con ellos; el caso es que empezaron a ponerse tan nerviosos que el Monstruo Normal volvió a las andadas,y tapó con su manaza la boca del Monstruo de las Galletas; fue entonces cuando Snoopy decidió irse por su cuenta,se tumbó en la cama y tranquilamente siguió leyendo el Cuento del Gallo de Oro.
Con los peluches de Mar
ResponderEliminarun mogollón de follones
Ana ya no pudo armar.
―A ver, Mar, ¿por qué los peluches se llaman peluches? ―preguntó Carmen Delia desde detrás de su mascarilla.
ResponderEliminar―Porque tienen mucho pelo ―respondió Romeo adelantándose a Mar.
―Pues no, Romeo ―dijo Carmen Delia algo bromista ya―. Porque los peluches por la mañana no toman leche sino luche.
Pues sí, los peluches ya estaban más que hartos del mogollón de follones que Ana estaba armando con ellos; el caso es que empezaron a ponerse tan nerviosos que el Monstruo Normal volvió a las andadas,y tapó con su manaza la boca del Monstruo de las Galletas; fue entonces cuando Snoopy decidió irse por su cuenta,se tumbó en la cama y tranquilamente siguió leyendo el Cuento del Gallo de Oro.
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